www.nosolomerida.es | Opinión | José Luís Arellano Herrera | Leí con desbordante alegría, a pesar de mi laica independencia eclesiástica, que la Concatedral de Santa María acogió el pasado (09-03-2013) a las 18.30 horas de la tarde, la toma de posesión de los canónigos en la nueva sala capitular del templo; reconocimiento histórico que la Iglesia Católica había sido capaz de entender la deuda que tenía para con Avgvsta Emérita.

Es decir que ya desde entonces tenemos nuestro propio Cabildo; un acontecimiento que está muy por debajo de lo que Mérida se merece, sobre todo si tenemos en cuenta la historia del cristianismo en Hispania y la titularidad de la Sede Metropolitana Emeritensis, que esa no nos la podrán quitar  jamás

Ya sabemos que desde entonces estábamos regidos por el Cabildo de Badajoz y que desde el pasado 15 de Agosto del 2011, nos asignaron un Cabildo propio para Santa María, en el que  por fin hemos sido capaces de que  nuestros  canónigos hayan podido tomar posesión.

Me alegra personalmente que esta decisión se haya tomado en cuenta y más que nada por los párrocos de Mérida que han estado muchos años realizando sus labores pastorales sin oficios definidos para el Cabildo.

SAN  CIPRIANO

Esperamos que a partir de ahora se pongan las pilas y empiecen a demostrar sus habilidades como: Deán, Penitenciario, Secretario Capitular, Archivero y Bibliotecario, Maestro de Capilla, Organista, Delegado de Liturgia y Maestro de Ceremonias, Delegado para el Servicio de Acogida y Pastoral, Delegado de Patrimonio Cultural y Artístico y Mayordomo de Fábrica o Fabriquero.

Por eso dice la prensa local, que esta situación devuelve a la Iglesia Católica de Mérida a sus orígenes y me alegra enormemente porque para la Diócesis emeritense se trata de empezar de nuevo lo que desde el año (254 d. C)., no tuvo que desaparecer, cuando San Cipriano firmó una carta en la que Mérida aparece como una  Iglesia organizada, con Sede y Obispo propio.

El nuevo Cabildo de la Concatedral tendrá personalidad jurídica propia, canónica y civil, con plena capacidad para obrar. Esto supondrá mayor independencia en la gestión y por tanto más actividad, tanto religiosa como cultural, y por tanto más realce para el templo.

Ya en el 2.006, precisamente el día 13 de Marzo, publiqué en otro periódico local un artículo que yo titulaba EL  ORIGEN  DE  LA  CRISTIANDAD  HISPANA, ESTÁ  EN  MÉRIDA y que decía:

Desde el año 254-255 d. C., tenemos un testimonio escrito, por el cual puede fecharse la carta en la que el Obispo de Cartago, SAN CIPRIANO remitió a los fieles de AVGVSTA EMÉRITA en la que anima a los eméritos a negar su obediencia a los obispos BASÍLIDES y MARCIAL.

Este dato revela la existencia de una temprana comunidad cristiana establecida en la ciudad y éste primer documento, referido al cristianismo en Hispania es la carta 67 de SAN CIPRIANO de Cartago, llamada por ello:

“LA  PARTIDA  DE  NACIMIENTO  DE  LA  IGLESIA  ESPAÑOLA”

Y esa carta fue dirigida por el Obispo africano a las iglesias de AVGVSTA EMÉRITA y ASTORGA, con motivo de la deposición de sus respectivos Obispos MARCIAL y BASÍLIDES. En concreto se nos presenta ya en esa fecha, como una iglesia local bien estructurada, con jerarquía propia y amplia comunidad.

A partir de entonces es ininterrumpida la sucesión de sus Prelados, conociéndose hasta un total de veinticuatro (24) nombres; el último de ellos ARIULFO (año 839-862 d. C.) que asistió a los Concilios que se celebraron en Córdoba en esas fechas.

Después, ya en el siglo XX, vendría Antonio MONTERO MORENO y en el siglo XXI Santiago GARCÍA ARACIL. Esta es la historia real y verdadera, y no la que nos quieran contar ahora, como si fuéramos niños.

Por eso, no entendemos ni vamos a entender nunca que Monseñor GARCÍA ARACIL, quiera hacer de la “Concatedral” de Badajoz el “Centro cristiano de nuestra archidiócesis”, remozada de peregrinaciones desde todas las vicarías territoriales de la provincia eclesiástica, según sus propias palabras.

El arraigo y el crecimiento de la cristiandad en nuestra tierra se ha producido como consecuencia de dos temas fundamentalmente: El primero “EMERITENSES” por el escrito de SAN CIPRIANO, como ya hemos apuntado al principio y en segundo lugar las “PEREGRINACIONES” que desde los años 650 y 702 (finales del siglo VII y principios del VIII) se dan en nuestra ciudad, según referencias que tenemos de D. Pablo DÍAZ profesor de Historia Antigua de la Universidad de Salamanca, en el que se nos dice que fue MÉRIDA el Santuario y la Ciudad en el mundo tardo-antiguo de mayor afluencia de peregrinos de toda Hispania (antes incluso de que Badajoz existiera como ciudad), y que se organizaban y se fundamentaban alrededor de la fe, que había propiciado el martirio de nuestra Patrona SANTA EULALIA, desde principios del siglo IV (año 309 d. C.).

Por lo tanto, no entendemos porque D. Santiago GARCÍA ARACIL (nuestro Arzobispo), quiere dar  realce a los 750 años de la implantación de la diócesis de Badajoz, antes que a la conmemoración de los 1.750 años de la presencia documentada de comunidades cristianas en Mérida -porque son más de mil (1.000) años de diferencia-, entre lo ocurrido en Mérida y en Badajoz.

Tratar de ocultar el protagonismo que MÉRIDA merece, como cabecera de la Sede Metropolitana EMERITENSIS-PACENSIS, es una forma como otra cualquiera de ningunearnos descaradamente; y lo digo (con todos los respetos que debemos a nuestro prelado), pero una cuestión es mantener ese respeto a quien lo merece y otra muy distinta a quien nos ignora, nos arrincona y nos omite.

Y que sepamos hasta el día de hoy -si no, nos lo han cambiado ya-, la Sede Metropolitana, lleva como primer nombre, el de su fundación; es decir el de “EMERITENSIS” y después, en segundo término el de “PACENSIS”, que no sabemos de que “chistera” se lo han sacado,  ni  que  ha  puesto  Badajoz  aquí  para  ponerle  ese  apelativo.

Cosa, que en ningún momento deberíamos haber permitido (con todos nuestros respetos para la ciudad de Badajoz); pero a cada uno lo suyo y los intereses personales, económicos o políticos, nunca deberían haber influido, para cambiar una historia tan bonita, tan llena de contenido y tan larga como es la de nuestra AVGVSTA  EMÉRITA.

La historia es la historia, por eso también sería bueno que en estos asuntos, los Cronistas Oficiales de la ciudad se pronunciaran al respecto de vez en cuando.